Con la celebración de la Santa Eucaristía en la Catedral Cristo Rey de la ciudad de Esmeraldas se realizó la posesión de las nuevas directivas parroquiales y dirigentes diocesanos del Movimiento Juan XXIII de la provincia verde.
El director espiritual del Movimiento de Retiros Parroquiales en Esmeraldas Alberto Vernaza, presidió la Eucaristía e impuso las manos a los presidentes parroquiales y dirigentes diocesanos encomendándoles la tarea de mantener la unidad, la misión y la fidelidad al carisma del Movimiento Juan XXIII.
A este acto de posesión asistieron los hermanos electos de cada una de las parroquias pertenecientes al Vicariato Apostólico de Esmeraldas, quienes tendrá la misión de dirigir al Movimiento Juan XXIII en cada una de sus parroquia, promoviendo acciones evangelizadoras que permitan fomentar la espiritualidad de cada retirista y fortalecer en ellos del trípode que se considera fundamental. Estos tres elementos son característicos y propios de este Movimiento y se enuncian así: AMOR, ENTREGA Y SACRFICIO.
El presidente diocesano del Movimiento en Esmeraldas Henrry Cuero agradeció a los asistentes al acto de posesión e hizo el llamado a los hermanos RETIRÍSTAS a preparase para el inicio de lo Retiros en esta provincia con la perseverancia en cada una de sus parroquias, asistiendo a los encuentros diocesanos y de escuela de formación.
Indicó que la realización de los retiros estará sujeta a a las condiciones de las autoridades de salud con relación a la pandemia producto del Covid19, por ahora hay una fecha tentativa para el primer retiro del 2002 previsto para los días 11, 12 y 13 de febrero de este año.
Un Movimiento al Servicio de la IglesiaEl Movimiento de Retiros Parroquiales Juan XXIII es un movimiento de laicos que han vivido la experiencia profunda del amor de Dios a partir de un encuentro con Cristo vivo y que quieren vivir su compromiso bautismal con una total entrega de servicio y un espíritu de comunión y participación con la Iglesia y sus Pastores. Un Movimiento que siente que todos y cada uno somos Iglesia, que siente y vive a la Iglesia como algo propio, vive su realidad y sus necesidades, y por eso participa con alegría en aquello que le sea encomendado. Un Movimiento que quiere en comunión con sus Pastores y en armonía con las iniciativas diocesanas llevar el evangelio de Dios a todos.